Ductus arterioso persistente
24/08/2017Ductus arterioso persistente

El 24 de agosto de 2017 recibimos en consulta a una paciente canina de raza Yorkshire Terrier, hembra, de seis meses de edad. Su propietaria refería haber notado una sensación extraña en la zona del tórax, que describía como “gusanos en el corazón”. Durante la exploración clínica se detectó un soplo cardíaco continuo, lo que llevo a la realización de un estudio ecocardiográfico Doppler. El examen confirmó la presencia de un ductus arterioso persistente (PDA) con un diámetro estimado de entre 4 y 5 mm.
Esta anomalía congénita se debe a la falta de cierre de un vaso fetal que normalmente conecta la arteria pulmonar con la aorta durante la gestación, y cuya persistencia después del nacimiento genera una sobrecarga de volumen en el corazón izquierdo, predisponiendo al paciente al desarrollo de insuficiencia cardíaca congestiva. Se optó por el tratamiento quirúrgico, realizando una ligadura vascular del ductus mediante toracotomía intercostal izquierda. Durante la intervención se identificó cuidadosamente la estructura anómala y se realizó su cierre con éxito, utilizando técnicas quirúrgicas que minimizaron el riesgo de complicaciones, como hemorragias o lesión de estructuras nerviosas cercanas.
La paciente tuvo una buena evolución postoperatoria, y el pronóstico tras la corrección quirúrgica fue considerado excelente. Se estableció un plan de seguimiento que incluyó revisión ecocardiográfica a los 30 días y controles periódicos para garantizar la estabilidad cardiovascular a largo plazo.